El Ejecutivo confirmó que dejó en pausa el proceso de expropiación de los terrenos de Colonia Dignidad, argumentando razones presupuestarias. Así lo señaló el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, quien respaldó la postura del titular de Vivienda, Iván Poduje.
Según explicó, el Ministerio de Vivienda enfrenta un escenario financiero complejo, con un 94% de su presupuesto 2026 ya comprometido, lo que limita la posibilidad de impulsar nuevas iniciativas o reasignar recursos a otros proyectos durante este año. Algo que fue fustigado por el diputado de oposición Roberto Celedón.
García indicó que esta situación, aunque habitual en carteras como Vivienda u Obras Públicas, suele darse en niveles mucho menores, ya que históricamente el porcentaje comprometido bordea entre el 40% y el 50%, y no casi la totalidad del presupuesto disponible.
En ese contexto, precisó que la expropiación no fue descartada de forma definitiva, sino que quedó en pausa mientras el ministerio evalúa cómo reorganizar sus recursos para cumplir con otros compromisos habitacionales y de infraestructura ya asumidos. Versión que fue un tanto diferente a la entregada por el propio ministro Poduje en conversación con T13.
Este tema hizo eco hasta Alemania. Desde ahí surgieron reacciones tras la decisión del Gobierno de José Antonio Kast de detener la expropiación. La vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, Kathrin Deschauer, afirmó que los crímenes cometidos en la antigua Colonia Dignidad “son y seguirán siendo una preocupación importante del Gobierno Federal”, subrayando además el respaldo de Berlín al proyecto de memorial en Chile.
El ministro José García Ruminot sostuvo que el Ejecutivo no busca incumplir compromisos internacionales vinculados a Villa Baviera, y recalcó que la suspensión responde únicamente a motivos financieros, al menos durante los meses que restan del presente año.